Coronavirus: un enemigo poderoso contra la economía mundial

Para Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, el coronavirus se convierte de manera clara en la mayor crisis en el área económica del siglo XXI. A su juicio, la pandemia está en lo más alto de un podio donde aparecen hechos que agrietaron la economía del planeta, como el atentado a las Torres Gemelas en 2001 y la crisis financiera mundial de 2008

Guerra. Bajo esa palabra que encapsula conflictos y crisis, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) decidió definir la pandemia del coronavirus que se hace sentir en gran parte del planeta y que acabó con la vida de más de 17 mil personas.

Para el organismo, pensar en buenas nuevas y alzas a corto plazo no es más que el anhelo de quienes se hacen los ciegos frente al brote.

«Acciones conjuntas para ganar la guerra», así tituló el documento presentado el pasado 2 de marzo por Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, y que se enfoca específicamente en el ámbito económico de un conflicto con matices sanitarios pero que se extiende a cada sector social.

Acuerdos

Desde Estados Unidos podría darse un primer paso para el arreglo económico de una de las más grandes potencias del planeta. Este miércoles, demócratas y republicanos dieron luz verde a un proyecto de ley para el estímulo del sector ante los fuertes golpes propinados por el coronavirus.

Un día antes, los rumores sobre el impulso corrían como pólvora. El 24 de marzo, el Dow Jones vio un alza 10%. Sin embargo, esto apenas responde de forma micro a un problema macro.

Según explicó la OCDE a inicios de marzo, la pandemia del coronavirus se traduciría en un duro impacto a la economía mundial, con un crecimiento ubicado entre el 2,4% y 1,5% respecto al año pasado. Este último escenario, claramente apuntando a lo peor que podría suceder, es a su vez el más probable.

«Necesitamos liderazgo, conocimiento y un nivel de ambición similar al del Plan Marshall, por el que se creó la OCDE, y una visión como la que inspiró el New Deal, pero a escala planetaria», agregó Gurría.

De largo aliento

Para el secretario general de la OCDE, el coronavirus se convierte de manera clara en la mayor crisis en el área económica del siglo XXI. A su juicio, la pandemia está en lo más alto de un podio donde aparecen hechos que agrietaron la economía del planeta, como el atentado a las Torres Gemelas en 2001 y la crisis financiera mundial de 2008.

El experto advirtió que se trata de un problema «de primera magnitud, que lastrará nuestras sociedades durante años» que encontrará solución solo si las grandes potencias del planeta unen esfuerzos en pro de superarlo con la mejor planificación posible.

«La única forma de reactivar nuestras economías de manera rápida y contundente es a través de acciones inmediatas, coordinadas y a gran escala», sigue. «Necesitamos con urgencia una coordinación mucho mayor dentro de todo el espectro de políticas».

Pero esas propias acciones inmediatas fueron la gran deuda de varios de los grandes países que hoy lamentan miles de bajas y decenas de miles de contagios por el coronavirus en sus territorios.

Consecuencias

Solo en Estados Unidos se estima que el desempleo causado por la paralización de empresas y negocios durante la pandemia alcance el 30%, número solo comparable con la gran depresión de 1929. No obstante, para un especialista norteamericano «esto no tiene por qué arruinar la economía» en su totalidad.

James Bullard, de la Reserva Federal de San Luis, aseguró a Reuters que el Congreso es el único que tiene el poder destrabar gran parte de la crisis. El funcionario detalló poco antes del acuerdo en la mencionada instancia que para brindarle un apoyo determinante a la economía estadounidense se requiere de al menos 2,5 billones de dólares. El proyecto de ley federal es de 2 billones.

Con esto, en caso de que se aplique lo más rápido posible, se lograría el objetivo principal: «mantener a todos los hogares y las empresas enteras durante el segundo trimestre» de 2020.

En América Latina, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), advirtió a través de un comunicado que el desempleo en la región aumentaría hasta en diez puntos porcentuales. Asimismo, añadió que se prevé una contracción del PIB de 1,8 puntos en el área, lo cual se traduciría en un alza a la cifra de personas que pasaría a vivir en condiciones de pobreza, pasando aproximadamente de 185 millones personas a 220 millones.

En tanto, la pobreza extrema pasaría de 64.7 millones a 90 millones de afectados.

Europa

En el Viejo Continente se apunta a una respuesta similar a la que ejecutará Estados Unidos y que encontró su primer antecedente tras la Segunda Guerra Mundial. Pero para lograrlo debe entrar en la ecuación dinero destinado para otros fines.

Durante su intervención en el Parlamento portugués, el primer ministro António Costa aseguró que el Banco Central Europeo cuenta con los recursos para brindar oxígeno a las naciones que se rigen bajo la Unión Europea y que claman por acciones para frenar la bola de nieve que comenzó a rodar con el arribo e impacto del Covid-19.

Según el funcionario, la Unión Europea cuenta con 37.000 millones de euros que tenían como fin otros proyectos. Pero el norte ahora cambió.

Mientras tanto, la bolsa europea encontró un alza significativo que podría ser mayor luego de conocerse el sí del Congreso de los Estados Unidos. Aun así, el panorama no es alentador: para la Comisión Europea, la contracción del PIB en Europa se calcula en 2,5 puntos para el cierre de 2020.